Dios tiene tantos planes buenos para todas las vidas de los cristianos. Parte de esos planes es que vivamos nuestra vida alejados del pecado. Pablo se dirigió a la idea de que los cristianos puedan vivir sus vidas como los gentiles (aquellos que ceden al pecado. El enumera las áreas claves de nuestra vida que se verán afectadas por una vida pecaminosa: pensamientos triviales, entendimiento dudoso, pérdida de la sensibilidad hacia Dios y falta de satisfacción—todo esto ocasiona una vida separada de Dios.

Pablo llama a esto “La Vieja Naturaleza”. Esas cualidades fueron parte de tu vieja manera de ser – antes de conocer a Jesús. Ahora que conoces a Jesús, es tiempo de vestirse con “La Nueva Naturaleza”. La nueva, a lo opuesto de la vida pecaminosa,  produce pensamientos fértiles, aviva nuestro entendimiento, aumenta nuestra sensibilidad hacía la Santidad de Dios y nos trae satisfacción total—una vida ¡conectada a Dios!

Si no sabias que Dios quiere que vivas una vida libre de pecado, bueno, ahora ya lo ¡sabes! Pero no te preocupes si esto parece como si fuera algo enorme de hacer por ti mismo. Cristo nos ha dado El Espíritu Santo y La Palabra de Dios para ayudarnos a vencer el pecado en nuestras vidas. Has un compromiso hoy de vestirte con “La Nueva Naturaleza”.

Efesios 4:17-24